IV
Luego de un rato en silencio intento reincorporarse e ir a buscarla, pedirle una explicación, tratar de entender, de saber, tratar de hacer números juntos, tener la certeza de que el podría llegar a ser padre.
-¿Ser padre?- Se pregunto. ¿Cómo podría aprender a ser padre si ya estaba en edad de ser abuelo? ¿Cómo ser padre si lo habían intentado miles de veces y nunca lo lograron? ¿Habrá sido por eso que se dejaron caer en la rutina? ¿Por esa razón habrá fracasado su matrimonio o por todas las veces que ella quiso adoptar y el se negaba por miedo a no poder elegir y que les entregaran un negrito de mierda? ¿O habrá sido por su egoísta y cobarde forma de ser?.
El ruido que sentía no era solo de las preguntas que se le apelotonaban en su cabeza, era su estomago que rugía de hambre. Esto si hizo que se levantar de su sitio y se dirigiera sin prisa, aun aturdido, hasta la cocina.
Cuando María despertó, él estaba sentado en la silla, esa que siempre estuvo a los pies de la cama, donde él acomodaba su saco cada vez que volvía de trabajar. En la mesita de luz había un paquete, un paquete no muy grande pero con un moño prolijamente colocado. En su confusión María se coloco los anteojos, no podía creer que él la estuviese observando de esa manera, es que hacia tanto tiempo que no... automáticamente miro hacia el costado y diviso el paquete, se incorporo de inmediato sin despegar la mirada de allí; él interrumpió el silencio y le dijo: Dale abrilo, me salió caro- siempre hacia ese tipo de comentarios que rompían con la magia del momento.
María tomo el paquete, lo miro. Al instante lo dejo caer a un lado de ella y rápidamente corrió hasta el baño y comenzó a vomitar, ¿Será que en realidad estoy embarazada? ¿O es tan grande el asco que me produce que ya hasta me hace vomitar?.
Él se quedo sentado, como siempre, esperando a que ella vuelva.
-¿Ser padre?- Se pregunto. ¿Cómo podría aprender a ser padre si ya estaba en edad de ser abuelo? ¿Cómo ser padre si lo habían intentado miles de veces y nunca lo lograron? ¿Habrá sido por eso que se dejaron caer en la rutina? ¿Por esa razón habrá fracasado su matrimonio o por todas las veces que ella quiso adoptar y el se negaba por miedo a no poder elegir y que les entregaran un negrito de mierda? ¿O habrá sido por su egoísta y cobarde forma de ser?.
El ruido que sentía no era solo de las preguntas que se le apelotonaban en su cabeza, era su estomago que rugía de hambre. Esto si hizo que se levantar de su sitio y se dirigiera sin prisa, aun aturdido, hasta la cocina.
Cuando María despertó, él estaba sentado en la silla, esa que siempre estuvo a los pies de la cama, donde él acomodaba su saco cada vez que volvía de trabajar. En la mesita de luz había un paquete, un paquete no muy grande pero con un moño prolijamente colocado. En su confusión María se coloco los anteojos, no podía creer que él la estuviese observando de esa manera, es que hacia tanto tiempo que no... automáticamente miro hacia el costado y diviso el paquete, se incorporo de inmediato sin despegar la mirada de allí; él interrumpió el silencio y le dijo: Dale abrilo, me salió caro- siempre hacia ese tipo de comentarios que rompían con la magia del momento.
María tomo el paquete, lo miro. Al instante lo dejo caer a un lado de ella y rápidamente corrió hasta el baño y comenzó a vomitar, ¿Será que en realidad estoy embarazada? ¿O es tan grande el asco que me produce que ya hasta me hace vomitar?.
Él se quedo sentado, como siempre, esperando a que ella vuelva.

1 Comments:
perdón por la demora :)
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